Los expertos coinciden en que lo que hizo de Manson una amenaza de primer nivel para la sociedad fue su capacidad para manipular la mente hasta el punto de convencer a alguien para asesinar a sangre fría. Este recluso hizo creer a sus seguidores que era un nuevo mesías que encarnaba a Cristo y al Diablo en la misma persona y cuyo último propósito era hacerse con el control de EEUU a través de un levantamiento que denominó Helter Skelter, igual que una canción de los Beatles que Manson dijo que recogía detalles de su plan.
Al margen de sus macabras elucubraciones, el día a día de este psicópata pasaba en cordialidad con su grupo tocando la guitarra, bailando, contando historias y siendo libre, según dijo Kasabian en un documental. De hecho, Manson tenía talento como músico y llegó a grabar algunas canciones con el guitarrista de los Beach Boys, Dennis Wilson. Juntos escribirían el tema Never Learn Not to Love que más tarde sería grabado por la conocida banda californiana.