Tate, el productor Wojtek Frykowski, la heredera de una conocida compañía cafetera Abigail Folger y el peluquero de famosos Jay Sebring, se encontraban en la vivienda, fueron maniatados y posteriormente acuchillados. Aquella jornada también murió el bebé que esperaban Polanski -ausente de viaje en Londres- y Tate (en la imagen), embarazada de ocho meses, a pesar de las súplicas de la actriz que pedía por la vida del nonato, según confesó Linda Kasabian, mujer que formó parte del grupo de Manson y cuyo testimonio permitió la condena de los implicados.