Serie británica teen, que se diferencia de la mayoría de su género por lo realista y dura que es en algunas escenas. El sexo y las drogas están a la orden del día, pero la serie no deja de tener también sus puntos cómicos. Cada episodio se centra en uno de los personajes, que van desde una chica con anorexia hasta un chico adicto a las pastillas que es abandonado repentinamente por su madre. Es una serie que engancha, tiene buena música y muy buena calidad técnica.Ideal para aquellos que quieran ver una serie teen que va más allá de lo que otras como 'One tree hill' y sucedáneos ofrecen.