El motivo de que, de buenas a primeras, la cara de esta holandesa de 30 años inunde portadas de revistas para hombres y publicaciones del corazón está en que escogió a uno de los mayores focos de atención mediática del mundo para tener un idilio: David Beckham. Justo cuando la familia del futbolista se trasaladaba a Madrid por su fichaje, corrió el rumor de que él y Rebecca, por entonces asistente personal de la familia se habían liado.