Destacó por su contribución al fracaso del golpe del 23 de febrero de 1981, cuando colaboró con Don Juan Carlos para lograr el fracaso del golpe de Estado y, en ese contexto, intervino como coordinador entre el Monarca y el Congreso de los Diputados.
Discreto sonde los haya, Sabino pasará a la historia por la frase No está aquí ni se le espera, en respuesta al General Alfonso Armada cuando le preguntó, en la tarde del 23-F, si el Rey estaba en la Casa Real.
A Fernández Campo le quedaba la satisfacción de que el fracaso del 23-F había robustecido la Monarquía por la defensa de la democracia que protagonizó el Rey aquella noche, si bien hace poco lamentaba que, a sus 91 años, no le iba a dar tiempo a saber toda la verdad sobre la intentona golpista.