Los contactos mantenidos en los últimos días han permitido encontrar una salida para desbloquear la colaboración en materia policial y medioambiental en las aguas del Peñón.
La fórmula que han encontrado para desatascar el problema es que la disputa sobre las aguas territoriales se queda al margen del foro, al considerar que es una cuestión de soberanía, han explicado a Efe fuentes de Exteriores. De esta manera, Gibraltar y España no renuncian a sus respectivas posturas acerca de la jurisdicción sobre las aguas que rodean a la colonia, pero permiten cerrar un acuerdo para no entorpecer la cooperación en otras materias.