La nueva normativa, aprobada por el Parlamento, obligará a la persona que pretenda cambiar de sexo, e indistintamente de cual sea su nacionalidad, a aportar el dictamen positivo de dos psiquiatras, uno del país de origen y otro tailandés, a demostrar que vive como una mujer y que desde hace un año recibe tratamiento con hormonas.
Hasta ahora, en Tailandia, un proceso completo de cambio de sexo ha durado una media de dos años o menos, mientras que en los países de Occidente se alarga hasta cinco años o incluso más, según fuentes médicas tailandesas.
Durante este tiempo de espera el paciente podrá preguntarse a sí mismo si realmente quiere ser una mujer o no. Si es así, los psiquiatras le permitirán someterse a la operación, indicó el doctor Panom Ketnam, del Colegio de Psiquiatras de Tailandia.