Según las investigaciones en curso, la ex esposa del presunto agresor habría muerto antes de que se produjera el tiroteo.
La policía acordonó el recinto comercial, un complejo junto a una estación ferroviaria, mientras se busca al agresor por las inmediaciones desde el aire, por helicóptero.
Según los testigos, el hombre iba vestido totalmente de negro y vació todo el cargador de su pistola automática, de calibre 9 milímetros.
De acuerdo al relato de los testigos, el agresor mató primero de dos disparos al empleado de la sección de material eléctrico, tras lo cual disparó de nuevo en el departamento de pescadería y luego se dio a la fuga.