No empezó con buen pie Lucía en Gran Hermano. Por primera vez en la historia del concurso se metía a un concursante sin casting previo, por medio de sorteo, pero el sorteo no salió todo lo bien que se esperaba. La última bola era un '7' y no un '1' como Lucía anunció en directo. Esto provocó que la primera seleccionada fuera una chica que al final no entró, por otras causas, y se deciciera buscar el número correcto. Al final se encontró, aunque la concursante salió expulsada la primera semana.