El Falcón del Ejército en el que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tenía previsto regresar a España desde Togo se vio obligado a abortar el despegue debido a un fallo.
El avión avanzaba por la pista del aeropuerto para proceder a despegar cuando el piloto de la nave detectó que no se había encendido la luz del indicador de velocidad. Este fallo obligó a abortar el despegue. La frenada, unida a la temperatura que habían alcanzado los neumáticos, hizo que éstos se deshincharan e impidió que el presidente pudiera volar en ese aparato.
Los primeros indicios apuntan a que el fallo por el que el indicador de velocidad no se encendió pudo estar motivado al haberse obturado un conducto estrecho por la presencia en el mismo de pequeños insectos.