Andrei Chikatilov, conocido como 'El carnicero de Rostov' asesinó a 53 jóvenes entre 1982 y 1990. Tras una infancia de humillaciones en el colegio, logró tres titulaciones y se convirtió en profesor, aunque sus alumnos también lo vejaban. Sufría problemas de erección y eyaculación precos, que desaparecieron un día que vió manar sangre de la mejilla rasguñada de una joven. Entonces comenzó su masacre de alto contenido sexual: amputaba los pezones y extirpaba el útero de sus víctimas para después comerse algunas partes.
Fue arrestado en 1990 tras el trabajo de cientos de agentes. El primer día del juicio deleitó a los fotógrafos esgrimiendo una revista porno. Más tarde se quitó la ropa y agitó su pene gritando: "Fíjense en qué inutilidad. ¿Qué piensan que iba a hacer con esto?".
El 14 de febrero de 1994 fue ejecutado de un tiro en la nuca en la prisión de Moscú.