Nadie puede resisitirse a unas hamburguesas... y Obama no va a ser menos. El presidente se plantó por sorpresa en el establecimiento de una cadena local de hamburgueserías en el sureste de Washington, donde llegó acompañado por un equipo de la cadena de televisión NBC que filmaba un documental sobre la vida diaria en la Casa Blanca. Obama, que causó una auténtica sensación a su llegada al restaurante, encargó hamburguesas con queso para él y para varios miembros de su comitiva y pagó en efectivo.