El domingo por la tarde Mohamed estuvo en el hospital: "Estuve por la tarde con él y se movía y me sonreía", dice muy afectado.
El lunes por la mañana le alertaron de que el bebé se encontraba mal. Acudió inmediatamente al hospital: "Pude verlo. Estaba amarillo, con los brazos y las piernas moradas. Le estaban dando medicación y no pude tocarlo porque estaba recibiéndola", recoge El Mundo. El padre se queja de que nadie le informó del error. "Me enteré de que se habían equivocado por los periodistas. A mi me mintieron".