En sus comienzos en Estados Unidos destacó dentro de la camada de nuevos actores por su facilidad para ajustar su físico a las necesidades de sus papeles y, sobre todo, por especializarse en villanos, como el drogadicto de 'Noches de neón', el chulo de 'Cuenta conmigo', el vampiro de 'Jóvenes ocultos' y el científico egocéntrico de 'Línea mortal'.