El condado de Cumbria, en el norte de Inglaterra, trata de recuperar hoy la normalidad tras las graves inundaciones provocadas por el desbordamiento de varios ríos, que anegaron decenas de localidades, derribaron cuatro puentes y obligaron a la evacuación de más de 1.300 personas.
Pese a que ha llovido de manera intermitente en las últimas horas, las aguas han bajado de nivel, lo que ha permitido a las autoridades hacer una primera estimación de los daños causados por las precipitaciones más intensas registradas en los últimos 50 años.