El Profesor Hubert Farnsworth tiene la extraña suerte de tener como empleado a su tatara-tatara-(etc) abuelo, es decir, nada menos que Fry. El chico, porque lo es a pesar de su edad, acudió a él por ser el único familiar vivo que le queda y le contrató en su empresa de correo intergaláctico. Pero el verdadero hobbie del Profesor Farnsworth es inventar cosas 'inútiles' tales como un 'oloroscopio' o 'el reloj de la muerte'. Su facilidad para dormirse en cualquier situación y sus despistes son, combinados con sus inventos, una bomba de relojería para meter en líos a su antecesor y amigos.