En 1998, saltó a la fama al incorporarse como el personaje de Faith Lehane, a la serie de televisión protagonizada por Sarah Michelle Gellar, Buffy la cazavampiros. Comenzó a trabajar en dicha serie en su tercera temporada (199899), participando en la cuarta (2000) y en la séptima (2003), e incluso en la primera temporada del spin-off de dicha serie, Angel (2000), a pesar de que su personaje iba a morir en la tercera temporada de Buffy la cazavampiros. La buena acogida entre los fans de la serie hizo que el equipo de producción cambiase de idea y la mantuviese, incluso contando con ella en los últimos episodios de la aclamada saga.