El cantante murió por una dosis de analgésico
Justo cuando está a punto de cumplirse dos meses de la muerte de Michael Jackson, unos nuevos documentos oficiales aseguran que el cantante falleció por culpa de una dosis "letal" de un fuerte analgésico llamado propofol al que al parecer era adicto el rey del pop.
Así lo asegura, entre otros medios, el diario 'Los Angeles Times', que indica esa es la conclusión a la que ha llegado la oficina del forense del condado de Los Angeles después de practicar la autopsia al cadáver del artista, que todavía permanece sin ser enterrado.
Adicto al propofol
Según los nuevos documentos, la autopsia habría permitido detectar "niveles letales" de propofol, al que al parecer era adicto Jackson. El médico ha reconocido a la Policía que durante seis semanas suministró 50 miligramos del analgésico por vía intravenosa para combatir sus problemas de insomnio.
Murray también habría reconocido a los investigadores que el cantante se estaba volviendo adicto y que por eso decidió rebajar la dosis a 25 miligramos diario de propofol. pero mezclados con dos sedantes, lorazepam y midazolam.
Según documentos policiales, el día de su muerte el médico no suministró ninguna dosis de propofol al artista, y de madrugada sólo le dio un valium, pero como no funcionó entonces decidió inyectarle una dosis de lorazepam, y más tarde otra de midazolam.
Según los documentos recogidos ahora por Los Angeles Times, sólo unas horas antes de que falleciera y ante la insistencia del propio Jackson, el médico accedió a ponerle una inyección de 25 miligramos de propofol.
Fuente: Redacción actualidad 13/10/2009