Incluso desde antes de que terminara periodismo en Barcelona, Mateo no paró de intentar saciar su apetito mediático, primero con programas de radio y televisión locales (a los 18 ya dirigía su primer espacio televisivo). Del paso a primera son culpables Onda Cero, Radio Gràcia, Ona Catalana, RAC1 y Flaix FM. Tragar mucho polvo para llegar hasta el final del montón de arena.