De profesión contable, Bernardo es el típico cuarentón 'enmadrado'. Aún no se ha emancipado y tampoco piensa hacerlo. Vivir con su madre le parece de lo más normal. Sólo pensar en dejarla le pone mal cuerpo. Y es que tiene muy asumido que las cosas son como son. En la oficina, es el hazmerreír de sus compañeros, especialmente de Jesús y de Julián. Para él trabajar es como ir al colegio: insultos, bromas pesadas, engaños... La historia de amor con Cañizares es poco menos que de parvulario. Su forma de seducir ha evolucionado muy poco de como lo hacía en la EGB. Lo mismo no deja de mirarla que la mete un empujón. Pero afortunadamente Maricarmen le tiene 'pillado el juego'. Una historia de amor que se vislumbra eterna e imposible de consumar.
Entrevista con César Sarachu, el entrañable BenitoFuente: Redacción actualidad 1/2/2006